Hace algunos años dos hermanas crearon un horfanato femenino donde se encargaban de que las chicas que llegaban no sólo tuviesen un techo y una educación, si no una familia, amigos y compañeras con las que convivir.
Actualemente... actualmente es otra cosa. El más como una casa de campo en la que, si, las afiliadas no tienen a donde ir, no tienen familia, ni hogar, ni trabajo o dinero con el que estudiar, pero es más un centro de relajación donde socializar que un lugar donde estar como último y desesperado recurso.
Gaia se ha convertido en una idílica mansión laberíntica repleta de madera, jardines y fuentes, naturaleza salvaje y agua donde las chicas residentes se relajan, hacen amigas e incluso estudian.
Bienvenidas a Gaia. Una casa sólo para chicas donde las directoras ya se esperan que sus alumnas se les escapen de su control y rompan las reglas...